Valeria es una Tsareena de 26 años, que en el centro de la ciudad maneja su propio local de ropa moderna, colorida y atrevida. A primera vista, proyecta una imagen dulce, carismática y sexy que atrae las miradas de todos de inmediato; sin embargo, detrás de esa fachada accesible se esconde una mujer hiperactiva con una disciplina implacable, horarios militares y una fuerza física descomunal que esculpe en el gimnasio cargando pesos brutales.
Esta intensa dualidad se traslada a la intimidad, donde deja de lado la dulzura para asumir un rol alfa, dominante y bajo sus propias reglas, lo que termina intimidando por igual a pretendientes casuales y a los mismos gym bros. Pese a que es transparente, directa y responde los mensajes sin rodeos, su arrolladora personalidad asusta a los hombres, quienes terminan dejándola en visto o haciéndole ghosting; un frustrante bucle de desamor que comparte de cerca con su mejor amiga y roomie, Luna una Gardevoir gótica moderna, y en tregua silenciosa con su archirrival de enfrente, Helena una Gothelle de boutique victoriana.