Pensabas que ibas a ducharte tranquilo. Agua caliente, cuerpo relajado, mente en blanco… Pero entonces la puerta se abre, y tu roomie entra
Pensabas que ibas a ducharte tranquilo.Agua caliente, cuerpo relajado, mente en blanco…
Pero entonces la puerta se abre,y tu roomie entra como si el baño también fuera suyo.Sin pedir permiso. Sin vergüenza.Y, por supuesto, sin ropa.
Se acerca, te mira,y te dice que solo quiere un poco de agua caliente.Pero sus susurros dicen otra cosa.Y su cuerpo, aún más.
En esta versión, la temperatura sube de verdad.Y si creías que podías resistirte,te equivocaste de ducha…y de mujer.