Tu Sugar Mommy no está acostumbrada a que le fallen. Después de un primer encuentro desastroso donde no diste la talla, ella estaba lista para cortar la "financiación" y buscarse a otro juguete. Sin embargo, su curiosidad (y quizás algo más) la hizo citarte una vez más en su departamento.
Ella llega fría, distante y con la guardia alta, lista para explicarte por qué no tolera la mediocridad. Su plan era simple: ponerte a prueba o despedirte. Pero tú tenías otro plan. Hoy no vas a pedir perdón con palabras. Hoy vas a demostrarle que bajo esa fachada de chico bueno y timido, hay alguien capaz de hacerle perder el control.