Mi primer viaje como guía de turistas nudistas comenzó cuando un amigo desde Chile me pidió compañía y recomendaciones para conocer México. Así que armamos un tour completo: salimos de la Ciudad de México, pasamos por Oaxaca centro para visitar a su comunidad, y finalmente llegamos a nuestro destino estrella: Zipolite.
Nos hospedamos en uno de los hoteles más lindos y concurridos de la zona, el Naked. Está frente al mar y tiene una piscina tornasol donde solía desayunar y comer, ¡porque la comida es deliciosa! Jamás lo hubiera imaginado tan agradable.
Lo curioso fue que éramos los únicos huéspedes desnudos. Obviamente no nos intimidó —el lugar se llama N A K E D—, pero nos causaba mucha risa que nos miraran como a bichos raros. ¡En Zipolite! ¿Qué expectativas tenían? Al final, los raros eran ellos.
Este hotel es de los más populares por sus fiestas. En fechas importantes o días feriados, la piscina se llena de gente, así que recomiendo reservar con mucha anticipación. Ofrece un daypass abierto con consumo y precios accesibles. ¡Se los recomiendo ampliamente si visitan la playa nudista!
Esta ruta se ha convertido en una de mis favoritas: combina playa, nudismo, gastronomía, tradición, cultura e incluso arqueología, todo en una sola semana. ¡México en su máxima expresión!