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¿Asolearse los genitales?

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¿Asolearse los genitales?
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Hace algunos años, durante una entrevista del Día al Desnudo, un reportero me lanzó una pregunta que me tomó completamente desprevenida:

“¿Y qué opinas de asolearse el ano?”

Yo, con toda la inocencia del mundo, contesté que no era especialista en el tema, pero que si alguien iba a exponer al sol una zona que normalmente nunca recibe luz, tendría que hacerlo con muchísimo cuidado y durante las primeras horas de la mañana para evitar daños. El reportero soltó una carcajada. Yo también. Pensé que todo quedaría ahí.

Pero la pregunta se me quedó atorada como una piedrita en el zapato. Así que hice lo que hago cuando algo me genera curiosidad: investigar. Resultó que sí existen prácticas relacionadas con baños de sol integrales y recomendaciones para exponerse de forma gradual y responsable. Nada mágico, nada extravagante. Solo personas explorando la relación con su cuerpo desde lugares que casi nunca nos atrevemos a mirar.

Y ahí apareció el verdadero reto. No era tomar el sol. Era descubrir por qué una idea tan simple provoca tantas bromas. Lo mismo sucede en el yoga al desnudo. Mucha gente imagina que todos están pendientes de los genitales o de cómo se ve una postura desde cierto ángulo. Quienes estamos ahí solemos estar ocupados en algo mucho más complejo: mantener el equilibrio, respirar profundo y aprender a habitar el cuerpo con un poco menos de vergüenza y un poco más de curiosidad.

Fabiola Silva PATREON 57 favs
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POSTEDJun 6, 2026
ARCHIVEDJun 6, 2026