Bellos. Llegamos a nuestro último día bajando a La Guaira. Decidimos preguntar las necesidades de Caraballeda, y comprar todo lo que pudimos con el último bloque de dinero que nos quedaba. Compramos medicinas, productos de higiene personal y también un tanque de oxigeno. Además, recibimos una donación de unas lonas, unos toldos y unas pantaletas para niñas.
La situación seguía igual de difícil, pero con menos gente en la calle porque fueron reasignados a unos refugios en Caracas. También debemos decir que el fuerte olor había bajado bastante. Los rescatistas no han parado de trabajar para encontrar víctimas o para recuperar cuerpos.
Nosotros hicimos todo lo que pudimos, en buena parte gracias a ustedes, pero las necesidades siguen latentes. Este post es una invitación a que no le tengan miedo a bajar y preguntar en los puntos de acopio directos, qué se necesita. Si no, acercarse a los centros de refugio centralizados también a consultar cómo se puede ayudar directamente. No nos podemos olvidar de esta tragedia; nuestra gente no se puede quedar olvidada. Y seguiremos trabajando para ellos en la medida en la que podamos.
Nuevamente, gracias a todos por las donaciones de dinero o de insumos. Por acercarse. Por hablarnos. Por ayudar. La historia venezolana y su tragedia (el gobierno que nos robó todo), será contada.
Viva Venezuela en esta mierda, caballeros. Nos vemos hoy con episodio.