Estoy asombrada de la cultura de temazcal que existe en Puebla, porque gracias a ello existen muchos baños públicos con el servicio de vapor, algo que reemplaza en las grandes ciudades al temazcal.
Y mejor aún hay espacios colectivos para mujeres, y eso no existe en la mayoría del país. Ni siquiera en Ciudad de México, donde existen baños públicos pero el área general es exclusiva para hombres. Los destinos para mujeres son Spa para otro tipo de público, con un precio mayor y olvidando uno de los principales principios del temazcal: hacer comunidad.
Significa que al baño general entraban familias completas, sin distinción de sexo o edad, era una costumbre de salud y lo hacían desnudos, no había ningún problema con el cuerpo y era más importante la actividad lúdica y de cuidado que el pudor. Las tradiciones se van transformando y depende de nosotros apoyar a que no mueran.