ESCUELA A-10C II 2026 | Cap. 11: Bombas de racimo, CBU-87, 103 y 105 en CCRP
En este capítulo seguimos avanzando dentro del empleo aire-tierra del A-10C II y nos metemos de lleno en el uso de las bombas de racimo, un tipo de armamento diseñado para cubrir áreas completas mediante la dispersión de múltiples submuniciones sobre el objetivo.
A lo largo del vídeo vais a ver no solo cómo preparar y lanzar este tipo de bombas en CCRP, sino también qué lógica hay detrás de su funcionamiento, cómo influyen parámetros como la altura de apertura o la dispersión, y por qué es tan importante entender bien estos conceptos para obtener resultados efectivos en el campo de batalla.
Además, este capítulo introduce una diferencia clave dentro de este tipo de armamento: por un lado, las bombas de racimo clásicas, que dependen completamente de las condiciones de lanzamiento, y por otro, las versiones más modernas con sistema de corrección inercial, capaces de compensar el viento durante la caída y mejorar notablemente la precisión del punto de apertura.
Esto nos permite entender que no todas las bombas de racimo funcionan igual: algunas saturan una zona por cantidad, mientras que otras, incluso, son capaces de buscar y atacar objetivos concretos dentro de ese patrón.
Dentro del A-10C II vamos a trabajar principalmente con cuatro tipos de bombas de racimo, que en realidad se agrupan en dos familias bien diferenciadas.
Por un lado tenemos la CBU-87 y la CBU-103. Ambas están pensadas para ataques de área, utilizando submuniciones convencionales que se dispersan sobre el terreno para neutralizar vehículos ligeros, infantería o estructuras poco protegidas. La diferencia entre ellas es que la CBU-103 incorpora el sistema WCMD, que le permite corregir su trayectoria durante la caída y compensar el efecto del viento, mejorando así la precisión del punto en el que se abre.
Por otro lado tenemos la CBU-97 y la CBU-105. En este caso el concepto cambia, ya que estas bombas están diseñadas específicamente para atacar vehículos blindados. En lugar de saturar el área sin más, utilizan submuniciones inteligentes que son capaces de detectar objetivos y atacarlos desde arriba. De nuevo, la diferencia entre ambas es que la CBU-105 añade el sistema WCMD, lo que le permite corregir la deriva y colocar la apertura de la bomba con mucha más precisión.
De esta forma, podemos simplificarlo de la siguiente manera: la CBU-87 y la 103 están orientadas a la destrucción de área, mientras que la CBU-97 y la 105 están pensadas para el ataque específico contra blindados, siendo las versiones 103 y 105 las más modernas gracias a su capacidad de corrección en vuelo.
LA MISIÓN DE HOY
Y para poner todo esto en práctica, en la misión de hoy vamos a trabajar con dos escenarios muy distintos.
En primer lugar, tendremos que destruir una serie de carros T-90 protegidos por barricadas, lo que los hace muy poco vulnerables a ataques frontales o laterales. En este caso, la única forma realmente eficaz de neutralizarlos será atacarlos desde arriba, así que utilizaremos la CBU-105, precisamente porque está pensada para ese tipo de blancos blindados y porque sus submuniciones pueden atacar la parte superior del vehículo, que es su zona más vulnerable.
Más adelante, ya en el waypoint número 3, cambiaremos completamente de planteamiento. Allí encontraremos varias unidades de infantería desplegadas sobre una zona más amplia, y la idea será emplear bombas de racimo CBU-87 en modo Ripple, lanzando cuatro de ellas en una misma pasada para saturar el área y eliminar al mayor número de tropas posible.
Así que, como veis, en esta misión no solo vamos a practicar el lanzamiento de bombas de racimo, sino también a entender por qué cada una de ellas tiene sentido en un contexto táctico diferente.